En medio de los reclamos por los problemas en el transporte urbano de la ciudad de Córdoba, y de cara a la campaña electoral para las elecciones de octubre, el gobernador Martín Llaryora tiene decidido brindarle un fuerte respaldo a la gestión del intendente capitalino Daniel Passerini, que los primeros 15 meses atravesó problemas que no tenían previsto los dos mandatarios peronistas.
“Nunca hubo tensión entre ellos. Pero hay que reconocer que en estos 15 meses, Daniel (Passerini) tuvo que atravesar ‘Las siete plagas de Egipto’. Todos los gobernantes tienen problemas, en un contexto de ajuste del Gobierno nacional, pero en la Capital se potenciaron las dificultades”, describió un funcionario llaryorista la realidad de la gestión capitalina, apelando a la creencia de los católicos por “Las siete plagas de Egipto” que menciona la Biblia.
En realidad, no fueron siete, pero hubo dos problemas que debió afrontar la administración de Passerini que le absorbieron cientos de millones de pesos del plan de obras que tenía previsto: pagar 75 millones de dólares de capital de una deuda de 150 millones de dólares que en su momento tomó el intendente radical Ramón Javier Mestre.
Los otros desembolsos no previstos fueron los más de 10 mil millones de pesos mensuales que debe aportar el municipio en subsidios para el transporte, luego de la decisión del presidente Javier Milei de eliminar esos fondos que hasta diciembre de 2023 aportaba el Estado nacional.
En el año 2020, en plena pandemia, el entonces intendente Llaryora reestructuró la deuda de 150 millones de dólares que en el año 2016 había tomado la gestión mestrista.
Los vencimientos de aquella reestructuración ahora los tiene que afrontar Passerini. En 15 meses, el municipio pagó 75 millones de dólares. El lunes pasado afrontó la tercera cuota de 25 millones de dólares.
Aunque ningún llaryorista lo admite ni siquiera en privado, las encuestas que manejan en el Centro Cívico en la Capital generan inquietud en el cordobesismo, de cara a los comicios legislativos de octubre.
Luego de ser el principal territorio de la oposición (radicalismo y el juecismo), desde el año 2019, cuando Llaryora asumió la intendencia, la Capital se convirtió un puntal para el PJ cordobés.
De hecho, los fríos números indican que Llaryora derrotó de manera ajustada (por 64 mil votos) al opositor Luis Juez en las elecciones provinciales del 25 de junio de 2023, fundamentalmente por la diferencia que le sacó en la ciudad de Córdoba.
En este contexto, las dificultades de la gestión capitalina pueden ser un problema político para el oficialismo.
Reunión y anuncios
Aunque no fue anunciado, fuentes oficiales confirmaron a La Voz que este lunes, Llaryora recibirá a Passerini en el Centro Cívico.
Desde ambas administraciones trataron de bajarle el perfil a la cumbre. Los peronistas que compartieron la gestión municipal capitalina entre 2019 y 2023 acordarán anuncios para los próximos días.
Uno de los principales será la remodelación del edificio de la vieja Terminal de Ómnibus. La obra podría incluir a la Terminal Mitre de trenes –ubicada al frente– si se concreta un acuerdo de transferencia entre la Nación y la Provincia.
Más allá de este proyecto, que visualmente promete ser impactante, el Gobierno provincial y el municipio mantienen la promesa de concretar el plan de obras lanzado en diciembre pasado: son 800 cuadras de pavimento y cloacas, con un presupuesto de 57 mil millones de pesos.
Por su parte, con recursos propios, la gestión de Passerini tiene previsto finalizar en septiembre, el desagüe de la avenida Sagrada Familia, y un plan de renovación de 9.000 luminarias led en toda la ciudad.
Desde el Centro Cívico dicen que la gestión de Llaryora priorizará anuncios en la Capital en tres temas: educación, salud y seguridad.
Siempre atentos a las encuestas, los llaryoristas argumentan que el Ministerio de Educación que conduce Horacio Ferreyra viene aplicando una reforma educativa que desconoce el 56% de los capitalinos. Seguramente habrá una fuerte campaña informativa para hacer conocer este plan educativo.
En Seguridad, se seguirán sumando efectivos y móviles. Hay inquietud oficial porque la inseguridad sigue siendo el principal problema de preocupación para los habitantes de la ciudad de Córdoba.
Por su parte, en salud, Llaryora anunció la ampliación de la Maternidad Provincial, que tendrá un 30% más de capacidad en el servicio de Neonatología.
Problemas propios
Más allá de la intención del gobernador de priorizar su respaldo a la gestión capitalina, hay problemas que deberá resolver Passerini.
El transporte es un foco de reclamo de los vecinos. Este lunes se sumará la empresa Si Bus (Fonobus e Intercordoba) que se hará cargo de las líneas 3 y 8, luego de los problemas que exhibió la flamante prestataria Grupo FAM.
El intendente ha dicho que en las últimas dos semanas mejoraron las frecuencias, pero los reclamos continúan.
La solución definitiva para el transporte no será inmediata. El jueves pasado, el municipio presentó el nuevo marco regulatorio, que se concretará con la convocatoria a una nueva licitación para octubre para la renovación total de las prestatarias del transporte. El nuevo sistema estará en funcionamiento recién en los primeros meses del año próximo.
Mientras tanto y teniendo en cuenta la campaña electoral para las elecciones legislativas del 26 octubre, el municipio intentará soluciones parciales, presionando a las nuevas prestatarias para que sumen unidades en las próximas semanas.
Tanto en el Palacio Municipal como en el Centro Cívico admiten que los problemas del transporte urbano generan malhumor social, que luego se puede reflejar en las urnas. De allí la inquietud por resolver el problema de las frecuencias.